FERRI-FOL

1058 | Laboratorio IQFARMA

Descripción

Principio Activo: Fólico ácido,Hierro,
Acción Terapéutica: Antianémicos

Prospecto

Hierro. Fólico ácido. Suplemento de hierro y ácido fólico. 300mg /0.25mg Caja Tab. x 100.

Sinónimos.

Fe.

Acción terapéutica.

Antianémico.

Propiedades.

Las sales ferrosas son tres veces mejor absorbidas que las férricas y la diferencia se hace más marcada en las dosificaciones altas. Las variaciones de las distintas sales ferrosas tienen poco efecto sobre la biodisponibilidad; así, sulfato, fumarato, succinato, gluconato y otras sales son absorbidas en iguales proporciones. Debe conocerse la cantidad total de cada preparado y no su masa total. La mayor ventaja del uso parenteral de hierro es la posibilidad de formar con rapidez reservas del elemento que por vía oral tardarían meses en alcanzarse (por ejemplo, en pacientes que recibirán eritropoyetina). El intestino delgado regula la absorción y previene la entrada de gran cantidad de hierro al torrente sanguíneo.

Indicaciones.

Anemia ferropénica.

Dosificación.

Las dosis deben ser individualizadas, ya que la respuesta de la anemia ferropénica al tratamiento depende de varios factores, entre ellos la causa y gravedad de la anemia, la presencia de otras enfermedades y la capacidad del paciente para tolerar y absorber el hierro medicinal. La respuesta a la terapéutica con hierro se evalúa mediante el índice de producción de reticulocitos y la elevación de la hemoglobina o del hematócrito. No debe tomarse una decisión acerca de la efectividad del tratamiento hasta después de transcurridas 3 a 4 semanas. El empleo profiláctico del hierro oral debe reservarse para pacientes con alto riesgo: embarazadas, pérdida excesiva menstrual, dadores de sangre y lactantes. Dosis terapéutica usual: 200mg/día (2mg a 3mg/kg) en 3 tomas diarias sobre la base del contenido de hierro del preparado. Para prevención: 15mg a 30mg/día. La absorción oral es mejor cuando se ingiere en ayunas. La aplicación parenteral debe reservarse para indicaciones específicas (ver arriba).

Reacciones adversas.

La intolerancia a los preparados orales de hierro es principalmente una función de la cantidad de hierro soluble presente en el tracto gastrointestinal y de factores psicológicos. Pirosis, náuseas, vómitos, malestar gástrico superior, constipación y diarrea. Con dosis altas son más comunes las náuseas y el dolor abdominal. Heces oscuras teñidas por el hierro. Hemocromatosis, sólo en pacientes con trastornos en la absorción de hierro. Luego de la inyección intramuscular pueden ocurrir molestias prolongadas en el sitio de inyección, decoloración de la piel y alteraciones malignas en el sitio de inyección. La sobredosis de hierro es particularmente grave en niños, ya que se requiere atención inmediata si la ingestión ha superado los 30mg/kg. El tratamiento se realiza con deferroxamina.

Precauciones y advertencias.

Debe tenerse especial cuidado en pacientes que puedan desarrollar una sobrecarga de hierro, como pueden ser aquellos con hemocromatosis, anemia hemolítica o aplasia eritrocitaria. En caso de falla en la respuesta al tratamiento deben investigarse otras causas de anemia. No conviene usar el hierro durante el primer trimestre del embarazo.

Interacciones.

El hierro forma quelatos con las tetraciclinas, disminuyéndose la absorción de ambos. La absorción del hierro es menor en presencia de penicilamina y antiácidos. Por potenciales interacciones conviene separar en varias horas la administración de hierro y otros fármacos.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad al hierro. Pacientes con sobrecarga de hierro.

Sinónimos.

Teroilglutámico ácido.

Acción terapéutica.

Suplemento nutricional, antianémico.

Propiedades.

El ácido fólico, después de su conversión en ácido tetrahidrofólico, es necesario para la eritropoyesis normal y para la síntesis de nucleoproteínas. Se absorbe en forma casi completa en el tracto gastrointestinal (la mayor parte en el duodeno superior) incluso en presencia de malabsorción debida a esprue tropical. Sin embargo, en los síndromes de malabsorción la incorporación de los folatos de la dieta disminuye. Su unión a las proteínas es extensa y se almacena en el hígado en gran proporción, donde también se metaboliza. En el hígado y el plasma, en presencia de ácido ascórbico, el ácido fólico se convierte en su forma metabólicamente activa (ácido tetrahidrofólico), mediante la dihidrofolato reductasa. Se elimina por vía renal y también por hemodiálisis.

Indicaciones.

Estados carenciales de ácido fólico. No debe administrarse hasta haber descartado el diagnóstico de anemia perniciosa. La deficiencia de ácido fólico puede dar origen a anemia megaloblástica y macrocítica, y glositis. Pueden aumentar las necesidades de ácido fólico en: anemia hemolítica, hemodiálisis crónica, lactantes (de bajo peso al nacer o con madres con deficiencia de ácido fólico). Síndromes de malabsorción asociados con enfermedades del tracto hepatobiliar o del intestino delgado. Preventivo de fallas en el cierre del tubo neural.

Dosificación.

Como suplemento dietético: 0,1mg/día. Esta dosis aumenta hasta 0,5mg a 1mg cuando existen estados que producen un aumento de las necesidades. En la esprue tropical se utiliza una dosis de 3mg a 15mg/día. Tratamiento de la deficiencia: 0,25mg a 1mg/día hasta que se produzca respuesta hemática. Mantenimiento: 0,4mg al día. Dosis pediátricas: suplemento dietético: 0,1mg/día. Se aumenta de 0,5mg a 1mg cuando existan estados que produzcan un aumento de las necesidades.

Reacciones adversas.

Rara vez produce toxicidad con función renal normal. No se han descripto otros efectos secundarios más que reacción alérgica (fiebre, rash cutáneo). Con grandes dosis aparece coloración amarilla en la orina, que no requiere atención médica.

Precauciones y advertencias.

Debido a la poca frecuencia con que se producen deficiencias de una sola vitamina B normalmente se administran asociaciones. La administración parenteral sólo está indicada cuando no es aceptable la administración oral. Las necesidades son mayores en el embarazo y período de lactancia.

Interacciones.

Los corticoides, el uso de analgésicos en el largo plazo, los anticonvulsivos del grupo hidantoína o estrógenos aumentan las necesidades de ácido fólico. Los antibióticos pueden interferir con el método para determinar las concentraciones de ácido fólico y producir falsos bajos resultados. El metotrexato, la pirimetamina, el triamtereno y la trimetoprima actúan como antagonistas del folato por inhibición de la hidrofolato reductasa. En los pacientes a los que se les administra estos medicamentos se debe utilizar folinato cálcico en lugar de ácido fólico. Las sulfamidas inhiben la absorción de folato y las necesidades de ácido fólico pueden aumentar en los pacientes que reciben salazosulfapiridina.

Contraindicaciones.

La relación riesgo-beneficio debe evaluarse en presencia de anemia perniciosa (el ácido fólico corrige las anomalías hemáticas, pero los problemas neurológicos progresan en forma irreversible).

Indicado para el tratamiento de:

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